08 junio, 2010

Damnâtiô (XXVIII)

En ese momento entró el comisario Marquinez. Ya no tenía sentido mantener el secreto. Había llegado el momento de desvelar la existencia del códice y su contenido oculto.


“Miguel de Cervantes Saavedra, 8 de junio de 1599, condenado a morir en la hoguera por herejía, condena aplicada en la fecha indicada sin incidentes”


De ser cierto lo que allí se indicaba el mayor autor español de todos los tiempos no podía ser el autor de El Quijote. Las fechas no cuadraban. Las muertes producidas en esos días parecía confirmar la veracidad de los hechos. La opinión pública tenía que conocer la verdad.


Marquinez escuchaba impasible a Alberto. Cuando acabó el relato sacó su arma reglamentaria y sin pestañear descargó el cargador sobre el arqueólogo. El secreto estaba a salvo. Así lo quería la organización.

(Fin)

El relato completo en un bonito pdf aquí.

No hay comentarios: