19 abril, 2011

Lo sabemos

El líder del Partido Popular en Andalucía está que se sale. Normal. Después de dos derrotas electorales y con la que está cayendo en el PSOE, EREs incluidos, se ve con la miel del poder en los labios en las próximas elecciones autonómicas del año 2012. Y aunque sea más por demérito ajeno que por méritos propios,que ni los ha tenido ni los tiene ni los tendrá, dice que a la tercera va la vencida y que le vayan dando las llaves del cortijo de la Junta que ahora le toca a él chupar del bote. Que son muchos años esperando. Y claro, se ha venido arriba y suelta perlas dignas del mejor bocazas. Cualquier ayuda para cubrir de mierda a los oponentes siempre viene bien para dejarlo todo atado y bien atado. Aunque sea la enésima mentira repetida.

Si hace unos días volvía con la burra al trigo e insistía, 7 años después y pronunciamientos judiciales adversos a sus ideas mediante, en que detrás del 11-M tenía que estar ETA bajo pasmo de los cuatro televidentes que tendría VEO7 en esos momentos, su última perla la ha soltado en Estepona. Rodeado de fieles y contando con la presencia del amigo tonto del excéntrico Gadafi y mejor gobernante de este país de todos los tiempos, todos lo sabemos, nos iluminó con su sabiduría y por si no lo sabíamos, todos sabemos porqué perdieron las elecciones de 2004 y que hicieron los otros para que perdieran las elecciones de 2004. Y se quedó tan ancho el tío con el trabalenguas.

Me parece una temeridad que afirme con tanta convicción que todos lo sabemos. No se si habrá preguntando a cada persona con la que se ha cruzado en estos 7 años si sabía lo que él sabia y de no saberlo se lo habrá dicho para que lo sepa de forma que ahora ya lo sabe. Mira que somos mucha gente y yo no recuerdo habérmelo cruzado en todo este tiempo. Pero mira tu por donde que en algo tiene razón. Sabemos por qué perdieron las elecciones y precisamente porque lo sabemos no podemos permitir que en 2012 consiga lo que tanto ansía. Ni él ni su jefe en las generales.

Así que señor Arenas, no cuente usted con mi voto, ¿y con el de usted mi querido lector?