14 mayo, 2011

Votando...


Hoy no es 22 de mayo pero como si lo fuera. Gracias a la magia de la democracia, esa que nos permite opinar cada 4 años y olvidarnos del tema hasta las siguientes, y el voto por correo yo ya he elegido a quien quiero que me represente en el ayuntamiento de mi bien amado y cada vez menos visitado pueblo.

Pese a llevar más de 12 años fuera (vaya 12 años ya) es la segunda vez que recurro al voto por correo. La primera vez fue en 1999, municipales y europeas creo. Diociocho añitos, recién empezada la carrera y pocos meses fuera del cortijo, todavía con el cerco de la boina marcado y el cesto de las gallinas en un rincón bien visible. Ingenuo, ilusionado y orgulloso de poder formar parte del engranaje democrático.

Ahora, doce años después, sigo en el exilio pero con la mente siempre puesta en mis orígenes. Menos ingenuo, poco ilusionado y nada orgulloso de seguirle el juego a los titiriteros que manejan esto que ellos llaman democracia.

Descartada la opción de votar "York y Queso" (para el que no lo sepa es sustituir el pan de sandwich por un sobre electoral), que una cosa es tirar el voto y otra muy distinta tirar la comida, he decidido meter una papeleta de verdad.

Podía haber optado por lo fácil y aplicar el #nolesvotes pero como son unas elecciones municipales lo que hayan hecho ZP y Marianico estos años me la sopla, ya habrá tiempo para castigarlos el año que viene. Aquí lo que votamos, y más en el caso de un pueblo de menos de 1600 personas, es a un grupo de vecinos que se preocupen del bienestar del resto (y no sólo del suyo propio) y de buscar lo mejor para el municipio.

Partiendo de esta premisa he revisado lo hecho por la actual corporación y sinceramente no me ha convencido. Aprovechar la inercia de logros conseguidos por mandato anterior, no impulsar nuevos beneficios para el municipio en estos 4 años y centrarse en festejos y panderetas (mas que ciertas publicaciones digan lo contrario sin sonrojo alguno) no es la política local que yo deseo para mis paisanos.

Así que yo he optado por el cambio. Ya está hecho. La suerte está echada.

2 comentarios:

Jose Luis Díaz dijo...

A ti al menos te dejan votar, a los expatriados ya ni eso. Sigue haciéndolo mientras puedas, se ve que los que estamos fuera, molestamos.

Ayer me llego el recibo, del coche que mantengo con Matrículas españolas, eso no les molesta.

Un fraggel por Sevilla dijo...

Ya se sabe que el buen español es que paga religiosamente y no se mete en jaleos de política ;-)