09 febrero, 2010

Autobiografia breve. Vacaciones de verano


Allí donde estaba el supermercado y las escaleras desde las que observabamos los coches pasar jugando a "el próximo rojo que pase para mí" ahora hay una ferretería. Del quiosco donde nos abastecíamos de tebeos de mortadelo y filemón no queda ni rastro. Echo de menos aquellas bolsas de patatas con sorpresa y los cromos de lucky luke.

No echo de menos el despertarme con el sonido del cencerro de las vacas de al lado del hostal ni las cucarachas y ratas correteando por el piso.

Me pregunto que habrá sido de Javi y si le volvieron a crecer las paletas que  que le quité de golpe. Intuyo que en estos años se habrá llevado bastantes más.

Sigo sin lograr ubicar donde estaba la acequia en la que nos remojabamos al volver de la playa para quitarnos el salitre. Quizá a la altura del eroski o del centro médico.

Han pasado más de 20 años desde aquellas primeras vacaciones en familia y ahora me doy cuenta de cuanto daño ha hecho Verano Azul.

3 comentarios:

Moriarti dijo...

Ay, los buenos tiempos... Te estás haciendo mayor xD Y yo tb :(

Un fraggel por Sevilla dijo...

Pero no más sabio, querido profesor.

Jose dijo...

Yo no recuerdo ningún kiosko, ni tampoco ratas.
Las patatas eran Rufles y a Javi, o a su hermano, no los recuerdo bien, creo que lo ví una vez en el Mercadona bastante más gordo y calvo.