11 mayo, 2010

Damnâtiô (XII)

Estaba claro se habían metido en un lío del que sólo podrían salir por sus propios medios. Ya no había marcha atrás. En el momento que decidieron ocultar a la policía la existencia del manuscrito descubierto en San Jorge habían marcado el camino a seguir.


No tenían claro si el manuscrito estaba en manos de los asesinos de Salvatore o éste lo habría podido ocultar antes de morir. En cualquier caso debían hacerse con él y descubrir el secreto que había llevado a su amigo a la tumba. Esa misma noche entrarían de nuevo en el piso en busca de cualquier pista que los pudiera llevar al libro.


Apuraron la cerveza y salieron del bar. Quedaban varias horas para que anocheciera y mientras tanto necesitaban despejar sus mentes cada uno por su lado. Desde la acera de enfrente los dos desconocidos observaban con atención la escena.

(Continuará...)

2 comentarios:

Jesus dijo...

Hacen mal en ir al apartamento tan pronto... los van a cazar y se los van a enfoscar!!

Un fraggel por Sevilla dijo...

Como en todo bestseller que se precie tiene que haber tópicos por un tubo, pero no adelantemos acontecimientos.