12 mayo, 2010

Episodios bíblicos: La inmaculada concepción


Estaba María sentada sobre una piedra pensativa. Hacía lo que se puede denominar un buen día. Sol, ausencia de nubes, una leve brisa que traía el olor a olivo. Pero María no podía disfrutar de ese ambiente de paz y tranquilidad como le hubiera gustado.

Ella que era como un reloj para sus cosas femeninas atrasaba. Aquel romano llegado en la última compañía los días anteriores había celebrado su última victoria de campo de batalla entre las sábanas de la de Nazaret. Aunque al principio se resistió, la carne es debil y un romano cuadrado con el uniforme de la legión no era mala carta de presentación.

Ahora se encontraba entre la espada y la pared. En aquella época no estaba bien visto el sexo prematrimonial y menos si venía con regalo. José era un buenazo, y por que no decirlo un poquito tonto, y estaba bien posicionado. Tenía una de las mejores carpinterías de la zona y eso era un seguro de vida para María. No se podía permitir que José se enterara que para entrar por la puerta de la carpintería tendría que agacharse para no chocar con el quicio y como no se estilaba el aborto no podía deshacerse del futuro mesias.

De pronto vio a una paloma posarse sobre una rama y lo vio claro. Había nacido la inmaculada concepción.

2 comentarios:

Jimmy Dix dijo...

Plas, plas, plas. je, je, je. Me ha encantado. Ahora lo entiendo todo mucho mejor.

Un fraggel por Sevilla dijo...

Gracias Jimmy. Hay que saber leer entre líneas la biblia.